Los pros y los contras que dejó el pabellón del conocimiento digital, en Colombiamoda 2020

Como lo mencionó Carlos Eduardo Botero, presidente ejecutivo de Inexmoda en una entrevista realizada el día de ayer por un live, en el perfil de Código Malva: “Vamos hablar de lo bueno y lo malo de Colombiamoda, pero al menos, no estamos frente a un titular como uno que leí hoy en un medio internacional, sobre diferentes ferias de moda: Tal organización, tiró la toalla

Con ansiedad diferentes miembros del sector moda estaban a la expectativa de lo que sería esta semana digital. La esencia de esta feria, siguió intacta: moda, conocimiento y negocios.

El pabellón del conocimiento fue una de las secciones que más tuvo cabida en esta versión, teniendo dos líneas diferentes: Una gratuita con 27 foros que se llevaron acabo del 27 al 31 de julio, siete masterclass y catorce talleres en modalidad de pago, con una experiencia más personalizada.

Los temas que más se tocaron en esta sección de aprendizaje fueron: Digitalización, sostenibilidad y adaptación.

Digitalización

La migración a lo digital se aceleró en pasos agigantados en consecuencia de la pandemia, y cambio tanto las dinámicas de los expositores, como la disposición de los asistentes.

Personajes como Salvador Barrena, Digital transformation leader en Centric Software, y Lafayette con su charla Mentalidades del Consumidor 2020, realizaron sus exposiciones vía streaming. Hablaron acerca de lo que es el panorama digital en la moda, de cómo la lucidez en lo virtual está en lograr -a distancia- una experiencia que despierte los sentidos.

Esta lucidez necesaria en las prácticas digitales, se vio opacada en el ámbito del conocimiento en Colombiamoda, al no brindar una interactividad y una comunicación bilateral.

A pesar de tener invitados nacionales e internacionales relevantes en la industria, -lo cual fue un reto bien librado por Inexmoda, teniendo en cuenta el poco tiempo que tuvieron para transfigurar el evento-, esta sección gratuita se vio sosegada por la falta de interacción.

Con Camilo Guerrero Villegas, coordinador y profesor del programa Fashion Law en LCI, tuvimos una charla hace unos días sobre los sentimientos que despertó esta experiencia académica digital, en la edición de este año.

Ig:cguerrerovillegas

Sostenibilidad

La mayor parte del contenido académico giro entorno a la sostenibilidad. Prácticas como la moda circular y la conciencia al comprar, están tocando cada vez más la industria local.

Conversaciones como la de Ana María Osorio, coordinadora nacional de sostenibilidad UPB, esclarece una visión de los lazos entre la digitalización y la sostenibilidad, de cómo este se teje con más fuerza con el paso del tiempo, construyendo un consumidor más informado y curioso por el proceso en el que se concibió su compra.

La amplitud de este concepto abarca diversas dinámicas, que hasta ahora es un tema que se está poniendo sobre la mesa en Colombia, y que algunas marcas se están yendo por estas herramientas más ecológicas en su producción.

Y como menciono Karla Martínez de Salas, Directora Editorial de Vogue México y Latinoamérica en su charla en este pabellón: “No se puede hablar de sostenibilidad, sin hablar de artesanía en Latinoamérica.”

Adaptación

La adaptación no solo fue un tema que rodó por este pabellón, los exponentes, los asistentes, los diseñadores y todo el equipo de Inexmoda, fueron un claro ejemplo de la rapidez con la que el ser humano puede abrazar los cambios.

Esta esfera se desmenuzo desde todas sus miradas. Percepciones sociales e históricas que pudimos presenciar con un exponente como Sebastián Álvarez, hablando de la historia y la razón de ser de los códigos de vestimenta islámica, y cómo occidente que ha sido muy escéptico con estas estéticas, ahora se ve permeado por la necesidad de cubrir el rostro.

Por la línea de las mascarillas estuvo presente Claudia Fernández, doctora en diseño y creación, y magister en arte y diseño; con la charla Nuevas realidades, preguntas abiertas para el diseño en tiempos volátiles.

En este espacio, pudimos conocer desde su voz diferentes ópticas y retos que tiene el diseño. Como esta rama del arte ha tenido que adaptarse a incluir un elemento, como lo son las máscaras en la cotidianidad.

“La mascarilla es un signo de nuestro presente, un símbolo de lo actual”, expresó Fernández.

Este pabellón estuvo lleno de sentimientos encontrados, por un lado, la falta de interactividad dejó un sin sabor en las dinámicas que Inexmoda usó para llevar a cabo la parte académica del evento.

Pero en este barco de incertidumbre por el mañana estamos todos, y la adaptabilidad ha llegado a cambiar empresas, estilos de vida, ideas y miradas. Tanto así, que más allá de haber sido un tema en la parrilla de Colombiamoda 2020, Inexmoda lo vivió en carne propia a tanta velocidad, que a pesar de los altibajos, logró llevar una feria más democrática a través de la pantalla.

Con cariño,

Natalia Torres.

Volver a lo esencial “day by day”

La velocidad y la inmediatez era algo que dábamos por sentado. Vivir con prisa era parte del día a día, tan cotidiana era la celeridad que nos desprendió de lo esencial por mucho tiempo.

El valor de lo esencial y lo funcional se desvaneció, tanto en diferentes aspectos de nuestra vida, como en la moda. La industria iba a un paso presuroso de creaciones – hasta predicciones – para llenar el deseo hambriento de los consumidores.

Con la actual crisis por la que pasa el mundo, la relación entre moda y modernidad debería replantearse. Estos dos conceptos que han sido un matrimonio a lo largo de la historia, vienen de una visión futurista y apresurada, donde la planeación de piezas y colecciones son un calendario textual.

¿Qué pasa si vemos el futuro como el hoy?

Si le damos lugar a lo que vivimos en este momento, llevando vivencias cotidianas tanto globales como locales a quien está detrás de una pantalla o de una revista, se lograría generar una moda más intima y ecléctica.

Este “day by day” no es tan descabellado, si percibimos modelos y teorías desde la academia. Mallarmé poeta francés, presentaba desde 1874 una visión de la moda más personal, comprendiendo la modernidad como la esencia del “presente puro”.

En la revista francesa La nouvelle Mode, el poeta publicó un artículo que explicaba la relación entre tiempo y moda: “ya que haber anticipado la moda en varias temporadas puede parecer para algunos como olvidar nuestro deber, que es crear moda día a día. Entonces, en lugar de acertar el futuro, volvamos al presente…”

Sentir esta intimidad con la moda no es desfasado, y aún más si tenemos en cuenta las condiciones actuales en las que el mundo se encuentra debido a la pandemia.

Alessandro Michele, director creativo de Gucci comparte en la página oficial de la casa italiana unas “Notas de Silencio”, fragmentos de su diario de lo que han sido los últimos meses: “Siento la necesidad de renovar ese vínculo, purificando lo esencial y eliminando lo superfluo.”

gucci.com

Saborear lo efímero y dejar en segundo plano las predicciones, y por ende el rechazo de “lo que llego tarde” en la moda, hoy es una necesidad.

“Me doy cuenta plenamente de que esta posibilidad de contar, de narrar, no puede verse limitada por la tiranía de la velocidad. Ahora sabemos que era demasiado frenético lo que hacíamos, demasiado insidioso nuestro viaje. Y ante esta concienciación renovada, siento la necesidad de marcar un tiempo diferente, libre de otras imposiciones y de plazos que arriesguen con humillar la creatividad.”

Alessandro Michele

La comodidad y la funcionalidad se están volviendo sustanciales al momento de consumir –no solamente moda–, la necesidad de nuevas estéticas derivadas de la protección contra el virus o el simple hecho de pasar el mayor tiempo del día en casa, está generando nuevas ornamentaciones.

Prendas como monos de diferentes telas, el uso de tapabocas o mascaras fáciles; el incremento de la compra de sudaderas, pijamas o vestimentas cómodas, trae nuevamente la visión de la funcionalidad como un eje principal.

Crece la necesidad por la identificación, en consecuencia porque tenemos que cubrir parte de nuestro rostro. Como un arcoíris en un día lluvioso, pueden convertirse estos cambios que están surgiendo en la moda en tiempos de Covid-19.

La riqueza de la intimidad como la comprenden Mallarmé y Alessandro Michele, da momento a desprenderse de prejuicios y comenzar desde la singularidad de nuestro hogar, a experimentar con siluetas, colores y estilos. Que en la fugacidad de la cotidianidad, no nos habríamos atrevido a usar.

Una concepción diferente sobre el tiempo en la moda está renaciendo, una época que traerá abundancia de dimensiones y miradas.

Con cariño,

Natalia Torres.

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Nuevas miradas del lujo y la alta costura

Un podcast y una galería para conocer algunas alianzas de las casas de lujo con marcas, colaboraciones con artistas y músicos. Estas que rompen las barreras tradicionales del lujo y la alta costura

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Tendencias en tiempos de pandemia

La pandemia ha traído días de incertidumbre, de introspección y un deseo frenético por el renacer, pero, en cuanto a moda se refiere ¿Qué alteraciones está teniendo la industria textil? Y en especial ¿Qué cambios están surgiendo en las tendencias?

El virus está cambiando las prioridades del consumidor, quien busca optimizar sus recursos al máximo centrándose en los productos esenciales.

Según un estudio realizado a más de 3.000 personas por Accenture, multinacional de consultoría estratégica: “El 45 % dijo que está tomando elecciones más sostenibles al comprar”.

El Coronavirus ha empujado al sector digital a marcas que aún no aprovechaban este canal, y ha obligado al consumidor a digitalizar sus compras, además de sacar a la luz situaciones internas de cada marca, como su ADN, sus estrategias de mercado y sus formas de producción.

Trends

Las tan anheladas e importantes tendencias, que corren a la misma rapidez en la que la moda se ha digitalizado para llegar a sus consumidores. Con un trabajo excepcional de investigación y análisis del entorno de los clientes, para presentarse en los desfiles de las grandes capitales del mundo, en fashion weeks.

Pero, ¿qué pasa cuando para la creación de estas la inspiración no está la calle, no está en los viajes, ni en la vida como la concebíamos? Sino, ¿en un entorno aislado en el que se encuentra el consumidor?

Shutterstock / praszkiewicz.

Por estos días, leía un artículo en The New York Times, donde Vanessa Friedman decía: “Imagínese comprar un abrigo de lana cuando hace frío, en lugar de a mediados del verano. El coronavirus podría hacerlo realidad.”

En esta publicación del diario estadounidense también mencionaban diferentes diseñadores como: Dries Van Noten, Gabriela Hearst y Erdem Moralioglu, entre otros. Quienes publicaron en un blog de WordPress una “carta abierta a la industria de la moda”, en la cual expresan su deseo de cambio en la manera en que se concibe y se produce moda actualmente, entre esos, dos de sus puntos a conocer son:

“Volver a poner la temporada de otoño / invierno en invierno (agosto / enero) y la temporada de primavera / verano en verano (febrero / julio) y crear un flujo de entregas más equilibrado a lo largo de la temporada para proporcionar novedad, pero también tiempo para que los productos creen deseo.”

El consumidor está variando a la misma velocidad en la que el mundo se ha visto abrumado por cambios, y bajo esas premisas, la moda debe evolucionar.

En una conversación con Tamara González, fundadora de Manual de Moda, menciona que: “Con esta pandemia estamos volviendo a lo local, no solamente a comprar local, si no que me identifica a mí, y sobre todo en Colombia, que somos muy nacionalistas, vamos a aprender a valorar lo que tenemos y ya las tendencias de afuera no van a ser tan fuertes.”

La creatividad ha sido un factor fundamental para que la industria salga a flote en esta crisis, crear variación, brindar el efecto sorpresa, y despertar el deseo, más allá de la necesidad, serán ejes fundamentales .

El futuro de las tendencias

WGSN, compañía especializada en el pronóstico de tendencias, público en un comunicado el 12 de mayo del 2020, algunos cambios del consumidor para el 2022, segmentando estas variantes en sentimientos y perfiles del comprador.

Entre estos encontramos dos extremos emocionales, como lo es el miedo y el optimismo radical. Además, de características claves como el deseo por experiencias minimalistas, un comercio tranquilo, el anhelo por lo local y la priorización de la estabilidad.


El consumidor se está diversificando para todos los mercados, queriendo ser uno más consciente, más ético, más analítico y más exigente, al querer conocer el proceso en el que se creó su producto, deseando una experiencia más allá de una prenda.

Con cariño,

Natalia Torres.

Flapper Girl

Este podcast es un viaje por los años 20 a través de la moda, donde después de la Primera Guerra Mundial y la gripe española, surge un movimiento llamado Flapper, otorgando pasión a la vida de la mujer y agregando eclecticismo a su estética. Además, les estaré dejando una galería, donde encontraran fotografías de la icónica Coco Chanel, portadas VOGUE Estados Unidos de los años 20, imágenes de la época que reflejan la esencia Flapper y sus adaptaciones actuales; para deleitarse con la energía de libertad que fluía a través de esta estética.

Años 20

Coco Chanel

Portadas Vogue de los años 20

Adaptaciones actuales del estilo Flapper

El Gran Gatsby 2013

Alfombra roja

Con cariño,

Natalia Torres.

LA MODA EN CONTRA DEL COVID-19

Algunas marcas internacionales y nacionales, que han demostrado su conciencia y solidaridad frente a la pandemia

En los últimos meses la vida nos ha dado un giro, como individuos y sociedad estamos pasando por una metamorfosis en nuestros hábitos y en la manera en que percibimos la vida. Lo que antes veíamos en las películas y leíamos en los libros de historia acerca de las pandemias, hoy es nuestra realidad.

El COVID-19 ha puesto en pausa la vida personal de muchos, planes, y entre otras cosas, la productividad de pequeñas y grandes empresas. Notoriamente, la prioridad debe ser nuestra salud física y mental, de nuestros vecinos, familiares, amigos y de la humanidad.

Esta metamorfosis y preocupación por la salud, ha llevado a la industria de la moda a diversificarse en plataformas digitales, cancelar diferentes eventos y solidarizarse con sus trabajadores y consumidores. En este artículo, encontraran algunas de las marcas que han decidido contribuir con esta problemática mundial.

Gucci

Hace tres días la marca de lujo italiana público un comunicado en su perfil de Instagram, donde informa que realizaron dos donaciones, una a nivel local, donando 1 millón de euros al Departamento de Protección Civil italiano, para reforzar la asistencia en la salud. La otra fue la misma cantidad donada a nivel mundial, “Al Fondo de Respuesta a la Solidaridad Covid-19 de la Fundación de las Naciones Unidas en apoyo de la Organización Mundial de la Salud.”

Instagram: @gucci

Inditex

El gigante textil que tiene en su poder grandes marcas como Zara, Stradivarius, Breshka, Oysho, entre otras, el 18 de marzo informó que pondría a disposición del gobierno español, toda su capacidad logística y de gestión comercial, para atender las diferentes necesidades que se presenten, debido a la urgencia sanitaria.

Además de la donación de 10.000 mascarillas, el envió que confirmó el diario español AS el pasado 21 de marzo, proveniente desde China, con 5.000 trajes protectores para el personal de sanidad y más de un millón de mascarillas.

Tomada de: Pinterest

Balenciaga

La casa de moda Balenciaga, comunicó la fabricación de mascarillas para contrarrestar su escasez en Francia, debido al virus. Kering, la empresa francesa a la que pertenece Balenciaga, no confirmó la cantidad de estas que se fabricarán, pero si afirmó que llegarán tres millones de mascarillas importadas desde China.

Foto tomada de: Pinterest.

Arturo Calle

En el ámbito local, Arturo Calle ha sido uno de los grupos empresariales en el sector de la moda más conscientes y solidarios. El 19 de marzo publicaron un comunicado oficial, donde decidían el cierre tiendas y fábricas, a partir del día siguiente, poniendo como prioridad la salud de sus clientes y sus más de 6.000 trabajadores.

Instagram: @arturocalleoficial

En una entrevista para Blu Radio, el empresario Carlos Arturo Calle, afirmó que seguirá pagando los salarios de sus trabajadores, además de manifestar que “Hacer esta pausa en el camino es algo muy importante, que nos lleva a meditar más, a generar más empleo. A querer más al ser humano, a nuestros empleados, a nuestros clientes. Esto que pasa nos va a servir para que Colombia sea más grande.”

Y como menciono la reconocida firma italiana Gucci: “Estamos todos juntos en esto.” No pierdan el positivismo, ni la calma, y ojalá todas las acciones que han tomado estas marcas, sirvan de inspiración para diferentes grupos empresariales, grandes y pequeños, para los gobernantes y para todos como humanidad. Para ser más conscientes y solidarios frente a esta pandemia, porque cuando la marea baje, el mundo no volverá a ser el mismo.

Con cariño,

Natalia Torres.

Moda consciente

“Experimenta, alquila, diviértete y devuélvelo” con Priscila Fashion Rental

Priscila Fashion Rental

En Colombia la alta moda ahora va de la mano con la moda circular, gracias a María Fernanda Hernández, dedicada al lujo, la marroquineria, además de ser creadora de Priscila Fashion Rental, desmitifica el uso de prendas de diseñador contribuyendo a una industria más consciente.

Priscila es un espacio en la ciudad de Bogotá para que todos tengan la posibilidad de divertirse a través de la moda, como está marcado en la primera pared con la que te topas al ingresar, “sueña, prueba, experimenta, alquila, diviértete y devuélvelo”.

Estas seis palabras deberían ser esenciales a la hora de renovar nuestro closet; la moda en diferentes escenarios puede ser intimidante debido a estereotipos o prejuicios que giran en torno a ella, las incógnitas más usuales que permanecen en la mente antes de ingresar a una tienda de diseñador son: ¿será demasiado costoso? ¿para qué entro si no voy a comprar nada? o ¿si me lucirán esas prendas?

Para dejar a un lado este pequeño tormento que puede llegar a la hora de querer lucir diferente, para un evento como: una reunión de trabajo, un bruch o una edición del Bogotá Fashion Week. La renta de prendas de diseñador es una gran opción, como lo dice María Fernanda “En lugar de gastar mucho dinero o pedir ropa prestada, Priscila Fashion Rental es una extensión del closet de cualquier mujer”.

Con diferentes prendas como: capas, kimonos, vestidos, carteras, chaquetas y sastres, reúne a diferentes diseñadores colombianos como: Olga Piedrahita, Bethel, Andrea Landa, Hernàn Zajar, Mario Hernandez, Code of Conduct, Eloisa Studio, Atelier Crump, A Modo Mio, entre otros.

Los costos de alquiler varían según la prenda y la cantidad de días que la tendrás en tu poder, la opción de préstamo es de dos a siete días y su valor puede oscilar entre $80.000 y $500.000 pesos, según el precio a público de la prenda. Además, ofrecen membresías, entre esas Priscila Práctica, con la cual, tendrás acceso a cuatro prendas al mes por el valor de $380.000, cada una por siete días, y Priscila Sorprende, que incluye seis prendas al mes y una hora de asesoría con María Fernanda Hernández, por $580.000 pesos.

Este modelo de negocio en la industria de la moda local, es más que necesario, no solo es la experiencia de vestir diseñadores emblemáticos colombianos, si no dar a conocer marcas emergentes y jóvenes, a un segmento de compra amplio.

Por último, como punto más importante, generando conciencia, contribuyendo de una forma positiva al medio ambiente, para nadie es un secreto que esta es una de las industrias más contaminantes en el mundo, el 50% de las prendas fabricadas por el Fast Fashion acaban en la basura en menos de un año, generando toneladas de Co2 al ser quemada, y si los modelos de negocios siguen esta moda rápida, para el 2030 las emisiones de gases contaminantes aumentaran en un 50% según la ONU.

Viendo los closets de mis clientas y viendo la tendencia en el mundo, donde la propiedad ya no es importante, si no lo importante es vivir el ya y el ahora, no estar preocupada por ¡ay no tengo que ponerme!” menciona María Fernanda, ¿usted optaría por una extensión de su closet para no perder el gusto de vestir prendas de diseñador, contribuyendo con el cuidado y la conciencia del medio ambiente?

Con cariño,

Natalia Torres.

Minifalda, la prenda que encoleriza al patriarcado

La percepción de llevar la tela rosando los muslos, dimensiona la sensación de libertad a tan solo 20 centímetros de las rodillas

Imagen tomada de: http://www.nydailynews.com

Una de las prendas más adoradas y a su vez, más satanizadas desde los años sesenta ha sido la minifalda, pero ¿Por qué concebir esta prenda más allá de la visión de una falda corta? Su creación, su auge y su uso, tienen una variedad de realidades y espectros, culturales, pasionales y políticos.

La mujer y la falda en algunos casos se encuentran desde la infancia, se comparte una relación llena de satisfacción y de disgustos, por ejemplo, en un país como Colombia, las niñas conocen de esta prenda al entrar colegio y años más tarde, principalmente en la adolescencia, comienza esa batalla de amores y odios hacia ella.  

Desde ese ambiente, la minifalda ya tiene un tinte político, porque se le impone a la mujer el uso de esta y no obstante el largo en el que “es políticamente correcto su uso”. Por factores familiares, escolares y de diferentes “autoridades”, allí comienza a ser símbolo de liberación, cuando empiezan las modificaciones en ella.

Tal vez a esa edad solo lo percibimos como una rebeldía o picardía, el hecho de subir la falda que debía ir bajo la rodilla, unos centímetros arriba de esta, pero ese suceso que muchas pudieron vivir en su adolescencia, como coser ellas mismas esos centímetros de más o ir a escondidas con el poco dinero que se podía reunir a esa edad, a un sastre, para que este, escondiera tras la tela, lo que es para la sociedad “la niña bien vestida”.  

La creación de esta controversial prenda se le otorga a la diseñadora británica Mary Quant, en los años sesenta, época de liberación en su mayor expresión artística y en especial femenina, Londres era un nido central donde se vivían estas expresiones, los jóvenes venían de un panorama grisáceo, además de un vestir básico y plano, las mujeres de clase media no tenían ese sentimiento de libertad y el poder de decisión sobre lo que usaban, lo que las regia prácticamente era el vestier de sus madres, a pesar que ya habían diferentes conceptos del vestir femenino en la alta costura.

“Desde ese día quedé fascinada con esa hermosa imagen de piernas y los tobillos” menciona Quant sobre su proceso creativo de esta emblemática pieza, para la revista The Week. En diferentes entrevistas la diseñadora reiteraba que las creadoras de la mini realmente fueron las mujeres que entraban a su tienda con la idea de querer subir el ruedo de estas largas telas, que cubrían su liberación.

Mary Quant the fashion designer in her lab in Chelsea measuring the length of a mini skirt: Year 1965

La controversia que acapara esta prenda prevalece en el tiempo al igual que esta misma en el momento de su auge, la misma Coco Chanel, la catalogó como una “horrible”,  se encasillo como el vestir solo para mujeres de cierta edad y mientras se vivía la carrera espacial, el patriarcado se expresaba molesto ante las exhibiciones en las vitrinas con este nuevo nacer revolucionario de la moda, catalogándolo de obsceno y exhibicionista.

La audacia de esta creación llego a tal punto, de encolerizar a sectores políticos de diferentes países, Uganda en el 2013, aprobó una ley que prohíbe los factores que el gobierno clasifique como “un problema social insidioso”, entre estos la pornografía y el uso de prendas que deje al descubierto los muslos y el pecho.

En el 2012, al sur de África, específicamente en Suazilandia, retomaron una ley colonial de 1889, donde se prohíbe la ropa indecente porque “Se facilita la violación porque es fácil retirar el pequeño trozo de tela que llevan las mujeres”, menciono Wendy Hleta, portavoz policial, además de exponerse a ser detenidas en caso de infringir la ley.

Imagen tomada de: http://www.nydailynews.com

A pesar de la censura, el sexismo y machismo que se evidencian en las anteriores leyes, en el 2020 la minifalda causa incomodidad, controversia y sobre todo, sentimiento revolucionario.

Aún se critica a la mujer adulta que la usa, aún hay hombres, mujeres y gobiernos que creen que la causa de las agresiones sexuales a la mujer, es culpa de la provocación de esta misma y muchas mujeres se cohíben de usarla por miedo al acoso en las calles.

Si fue Mary Quant,  André Courrèges o la iniciativa de diferentes mujeres en los sesenta de revelarse atreves de eliminar esos centímetros de más, la minifalda prevalecerá más allá de ser una prenda, como un símbolo de expresión femenina.

Con cariño,

Natalia Torres.

La moda unisex, ¿será un grito a la libre personalidad?

Estos son los primeros pasos a una moda sin género

Hemos crecido con un sinfín de estereotipos, desde que nacemos, se nos indica, cuales son los colores que van acorde a las niñas, cuales no le van bien a los niños, y que debe usar cada género, como si nos estuvieran imponiendo una personalidad.

Por supuesto, que estas “normas del vestir”, vienen según cada cultura, pero específicamente, en Latinoamérica, sociedad machista aún, se tiene preestablecido que el barniz, los tonos pastel y las faldas, son de las chicas; en cambio, los colores oscuros, ropa holgada, es cuestión de hombres.

Durante la primera guerra mundial, la icónica Coco Chanel, liberó a la mujer del corsé, dejando atrás esa feminidad asfixiada y rígida, para brindar un mar de opciones, como la ropa holgada y cómoda.

Este suceso, es un hito en la historia de la moda, pero aun así, hoy por hoy, se estereotipa o se escandaliza, una mujer en trajes over size  o se “desmoraliza la masculinidad” de un hombre, que lleva un color rosado.

A raíz de este conjunto de “normas” o parámetros, a los que cualquier persona se puede enfrentar, desde entrar a una tienda y encontrar cada sexo en un piso diferente, a miradas y malos comentarios en las calles, porque lo que se lleva, no es “acorde a la moralidad establecida”. Por esto, allí nace la pregunta ¿La moda debe tener género?

Esta es una discusión que aún tiene un camino largo, pero los primeros pasos, a una moda sin género, lo están dando las líneas unisex. Diferentes marcas, con sus estilos, han sacado colecciones dedicadas a esto, centrándose en eliminar los cortes que hormen la silueta, creando patrones más neutrales.

Colecciones libres de género

Demin United x H&M, foto tomada de: stilo.es

Algunas de las marcas conocidas se han arriesgado a estas creaciones, como H&M en dos ocasiones. La primera fue en Marzo del 2017, su nombre era Demin United, una colección fresca y sport, con sudaderas, básicas,  jeans, monos y chaquetas en denim.

La siguiente de este grande del low cost, fue una colaboración con Eytys, en donde realizaron el lanzamiento de diferentes sudaderas, chaquetas y prendas con variedad de estampados, además de su distintivo calzado grueso.

H&M x Eytys, foto tomada de: https://www.25gramos.com/libra/

Más allá de los básicos, Lacoste sorprendió a muchos para la serie de primavera – verano 2019, en donde, además de sacar su colección unisex, esta llevo la neutralidad a un punto alto de creatividad, combinando la clásica polo, con pantalones cortos, sudaderas y hasta trajes con sneakers.

Lacoste Spring Summer 2019 , foto tomada de: https://boutique.humbleandrich.com/

La mayoría de productores que han confeccionado unisex, se han ido por una línea de básicos y colores neutros, a la moda sin género aún le queda campo por explorar, entre la versatilidad de estas prendas esenciales, hasta diseños más atrevidos, sin barreas de color o estampado; para lograr eliminar las barreras de género en la moda, o ser un vínculo entre lo que hoy en día vemos como, femenino o masculino.

Con cariño,

Natalia Torres.

Plus Man

En este tercer episodio de Tela por Contar, hablamos acerca de la moda masculina, los estereotipos que la rodean y como crear conversaciones, para acabar con ellos.

Ademas, tenemos nuestros primer invitado, Francisco Ademas, con quien presentamos nuestro nuevo proyecto Plus Man, plataforma de moda plus size masculina, sin mas preámbulos jaja vayan a escucharlo.