Flapper Girl

Este podcast es un viaje por los años 20 a través de la moda, donde después de la Primera Guerra Mundial y la gripe española, surge un movimiento llamado Flapper, otorgando pasión a la vida de la mujer y agregando eclecticismo a su estética. Además, les estaré dejando una galería, donde encontraran fotografías de la icónica Coco Chanel, portadas VOGUE Estados Unidos de los años 20, imágenes de la época que reflejan la esencia Flapper y sus adaptaciones actuales; para deleitarse con la energía de libertad que fluía a través de esta estética.

Años 20

Coco Chanel

Portadas Vogue de los años 20

Adaptaciones actuales del estilo Flapper

El Gran Gatsby 2013

Alfombra roja

Con cariño,

Natalia Torres.

Minifalda, la prenda que encoleriza al patriarcado

La percepción de llevar la tela rosando los muslos, dimensiona la sensación de libertad a tan solo 20 centímetros de las rodillas

Imagen tomada de: http://www.nydailynews.com

Una de las prendas más adoradas y a su vez, más satanizadas desde los años sesenta ha sido la minifalda, pero ¿Por qué concebir esta prenda más allá de la visión de una falda corta? Su creación, su auge y su uso, tienen una variedad de realidades y espectros, culturales, pasionales y políticos.

La mujer y la falda en algunos casos se encuentran desde la infancia, se comparte una relación llena de satisfacción y de disgustos, por ejemplo, en un país como Colombia, las niñas conocen de esta prenda al entrar colegio y años más tarde, principalmente en la adolescencia, comienza esa batalla de amores y odios hacia ella.  

Desde ese ambiente, la minifalda ya tiene un tinte político, porque se le impone a la mujer el uso de esta y no obstante el largo en el que “es políticamente correcto su uso”. Por factores familiares, escolares y de diferentes “autoridades”, allí comienza a ser símbolo de liberación, cuando empiezan las modificaciones en ella.

Tal vez a esa edad solo lo percibimos como una rebeldía o picardía, el hecho de subir la falda que debía ir bajo la rodilla, unos centímetros arriba de esta, pero ese suceso que muchas pudieron vivir en su adolescencia, como coser ellas mismas esos centímetros de más o ir a escondidas con el poco dinero que se podía reunir a esa edad, a un sastre, para que este, escondiera tras la tela, lo que es para la sociedad “la niña bien vestida”.  

La creación de esta controversial prenda se le otorga a la diseñadora británica Mary Quant, en los años sesenta, época de liberación en su mayor expresión artística y en especial femenina, Londres era un nido central donde se vivían estas expresiones, los jóvenes venían de un panorama grisáceo, además de un vestir básico y plano, las mujeres de clase media no tenían ese sentimiento de libertad y el poder de decisión sobre lo que usaban, lo que las regia prácticamente era el vestier de sus madres, a pesar que ya habían diferentes conceptos del vestir femenino en la alta costura.

“Desde ese día quedé fascinada con esa hermosa imagen de piernas y los tobillos” menciona Quant sobre su proceso creativo de esta emblemática pieza, para la revista The Week. En diferentes entrevistas la diseñadora reiteraba que las creadoras de la mini realmente fueron las mujeres que entraban a su tienda con la idea de querer subir el ruedo de estas largas telas, que cubrían su liberación.

Mary Quant the fashion designer in her lab in Chelsea measuring the length of a mini skirt: Year 1965

La controversia que acapara esta prenda prevalece en el tiempo al igual que esta misma en el momento de su auge, la misma Coco Chanel, la catalogó como una “horrible”,  se encasillo como el vestir solo para mujeres de cierta edad y mientras se vivía la carrera espacial, el patriarcado se expresaba molesto ante las exhibiciones en las vitrinas con este nuevo nacer revolucionario de la moda, catalogándolo de obsceno y exhibicionista.

La audacia de esta creación llego a tal punto, de encolerizar a sectores políticos de diferentes países, Uganda en el 2013, aprobó una ley que prohíbe los factores que el gobierno clasifique como “un problema social insidioso”, entre estos la pornografía y el uso de prendas que deje al descubierto los muslos y el pecho.

En el 2012, al sur de África, específicamente en Suazilandia, retomaron una ley colonial de 1889, donde se prohíbe la ropa indecente porque “Se facilita la violación porque es fácil retirar el pequeño trozo de tela que llevan las mujeres”, menciono Wendy Hleta, portavoz policial, además de exponerse a ser detenidas en caso de infringir la ley.

Imagen tomada de: http://www.nydailynews.com

A pesar de la censura, el sexismo y machismo que se evidencian en las anteriores leyes, en el 2020 la minifalda causa incomodidad, controversia y sobre todo, sentimiento revolucionario.

Aún se critica a la mujer adulta que la usa, aún hay hombres, mujeres y gobiernos que creen que la causa de las agresiones sexuales a la mujer, es culpa de la provocación de esta misma y muchas mujeres se cohíben de usarla por miedo al acoso en las calles.

Si fue Mary Quant,  André Courrèges o la iniciativa de diferentes mujeres en los sesenta de revelarse atreves de eliminar esos centímetros de más, la minifalda prevalecerá más allá de ser una prenda, como un símbolo de expresión femenina.

Con cariño,

Natalia Torres.